miércoles, 20 de mayo de 2015

Charlota de mango con queso crema



Este mes Desafío en la Cocina está de cumpleaños. Ni más ni menos que tres añitos. Y para celebrarlo como se merece hemos tenido que preparar esta tarta, la charlota. Así que vamos a encender las velas y a cantar todos a coro... 

"Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz. Te deseamos Desafío en la Cocina... Cumpleaños feeeeliiiz".


Ingredientes (para un molde de 20 cm)

Para la plancha de bizcocho

4 huevos
120 gr de azúcar
1 pizca de sal
1 cucharadita de vainilla en pasta
120 gr de harina

Precalentamos el horno a 180ºC.

Untamos la bandeja del horno con mantequilla y echamos harina por encima para cubrir toda la superficie y los bordes y reservamos.

Ponemos en el vaso de la KitcheAid los huevos, el azúcar, la pizca de sal y la vainilla.

Batimos a velocidad rápida 10-12 minutos para incorporar aire a la masa y que el bizcocho quede esponjoso. La mezcla tiene que triplicar su volumen y quedar con un color blanquecino.

Tamizamos poco a poco la harina sobre los huevos montados y vamos mezclando con movimientos envolventes para que los huevos no se bajen. Procurad llegar al fondo del vaso, si no la harina se irá depositando abajo.

Horneamos a 180ºC durante unos 10-12 minutos. Estará listo cuando veáis que el bizcocho se empieza a separar de los bordes de la bandeja.

Desmoldamos y dejamos enfríar sobre un papel de horno.

Si queréis ver un paso a paso de la preparación pinchad aquí.


Para la mousse de mango

20-22 bizcochos lady finger
1 trozo de mango
60 gr de puré de mango
4 hojas de gelatina
1 clara de huevo
1 pizca de sal
20 gr de agua
70 gr de azúcar
200 gr de nata para montar muy fría
200 gr de queso crema

Antes de preparar la mousse vamos a montar la estructura de nuestra tarta. 

Con el fondo del molde cortamos un círculo en la plancha de bizcocho que será la base de nuestra tarta. 


Forramos el fondo del molde con papel de horno y colocamos nuestra plancha de bizcocho encima. Cortamos los bizcochos de tal forma que al ponerlos como en la foto, sobresalgan un poco del borde del molde. Ahora los vamos colocando verticalmente unos pegados a los otros hasta que rodeemos todo el molde.


Pelamos el mango y partimos un trozo en dados pequeños. Los guardamos en la nevera bien tapados.


Trituramos el resto del mango con la batidora. Si tiene muchas hebras hay que colarlo, en caso contrario no es necesario. Reservamos.


Remojamos las hojas de gelatina en agua fría y reservamos.


En un cazo calentamos el puré de mango y disolvemos en él la gelatina bien escurrida. Dejamos enfriar en un bol grande mientras preparamos el resto de los ingredientes de nuestra mousse.


Montamos ahora las claras a punto de nieve con la pizca de sal.


En una cazuela ponemos a calentar el agua con el azúcar hasta obtener un sirope. Ha de quedar espeso, pero no debe comenzar a quemarse el azúcar, así que hay que apagarlo antes de que empiece a amarillear.


Echamos ahora este sirope sobre las claras montadas a punto de nieve batiendo a velocidad baja. Cuando esté todo incorporado subimos nuevamente la velocidad y batimos unos cinco minutos. Reservamos en un bol.


En el vaso de la batidora ponemos ahora la nata para montar bien fría, el queso crema y la cucharada de azúcar y batimos hasta que se monte. Añadimos esta mezcla a nuestro puré de mango y gelatina y mezclamos suavemente hasta que se incorporen bien.


Repetimos la operación anterior con el merengue y después con los trozos de mango.

Echamos toda la mezcla en nuestro molde de bizcochos, alisamos bien con una espátula y dejamos enfriar en la nevera dos horas mínimo.


Ingredientes para el glaseado de mango


150 gr de puré de mango
30 gr de azúcar
2 hojas de gelatina

Remojar las hojas de gelatina en agua fría. Mientras ponemos en un cazo la mitad del puré de mango con el azúcar. Cuando empiece a hervir, retiramos del fuego, echamos la gelatina y disolvemos bien.
Añadimos el resto del puré de mango y dejamos enfriar a temperatura ambiente unos 15 minutos. Echamos sobre nuestra mousse y metemos en el frigorífico durante unas 5 horas antes de desmoldar.


Si queréis ver las propuesta del resto de los componentes del grupo Desafío en la Cocina, solo tenéis que pinchar aquí.


lunes, 20 de abril de 2015

Conejo a la naranja


Este mes, el Desafío en la cocina ha resultado ser todo un desafío para mí. No tanto por la dificultad del ingrediente principal del plato, sino porque en casa nunca lo había cocinado. Si bien es cierto que me gusta, nunca me había animado a comprarlo, me daba no se qué. Pero no estaba dispuesta a que un conejo me ganara la partida. Fui a la pollería y pedí mi conejo en trocitos. Eso sí, me quedé en la otra punta del mostrador, para no ver como el señor pollero manejaba el cuchillo. 


También me costó un poco elegir la receta. Quería algo diferente y ligerito, ya que la operación bikini está en marcha. Al final, con un poco de aquí, un poco de allí y un poco de mi invención, salió esta receta que seguro repetiré más veces, ahora que ya he superado mi repelús por comprar y cocinar conejo.


Y para que os animéis a prepararlo en casa he realizado este tutorial para que nadie se me despiste con los pasos. Vamos con la receta:

Ingredientes

1 conejo
1 chorro de aceite de oliva
1 hoja de laurel
1/4 cebolla picada
1 diente de ajo
1 cucharada de romero
1 trozo de piel de naranja
1 cucharada de harina
300 ml vino blanco
200 ml agua
125 ml zumo de naranja
sal


Cubrimos el fondo de una cazuela con el aceite de oliva y rehogamos en ella la cebolla, el diente de ajo, el laurel y el romero.


Cuando empiecen a dorarse añadimos la piel de la naranja.


Incorporamos ahora el conejo y rehogamos ligeramente.


Añadimos ahora la harina y removemos.


Añadimos el vino, el agua y la sal.


Cocemos a fuego lento con la tapadera puesta unos 45-50 minutos. Pasado ese tiempo añadimos el zumo de naranja.


Dejamos cocer unos 10 minutos más, ya sin tapa. Si queda demasiado caldoso podemos añadir otros 5 minutos más de cocción.


Como habéis visto, es una receta muy sencilla. El conejo queda muy tierno y jugoso y la naranja le da un toque diferente al tradicional conejo al ajillo, que era la única forma en la que yo lo había probado.

Si queréis conocer las recetas de mis compañeros y aprender otras formas de cocinar conejo, os invito a que os paséis por la web de Desafío en la cocina.


viernes, 20 de marzo de 2015

Babka con chocolate, canela y pipas


Después de unos meses de descanso, que siempre vienen fenomenal, vuelvo a retomar mi actividad repostera. Y que mejor forma que hacerlo que con el reto del mes de marzo de Desafío en la cocina. Esta vez la propuesta es dulce, el Babka, que es un bollo de masa fermentada típico de Pascua en Europa del Este.

Para prepararlo he usado mi KitchenAid y como base la receta de brioche del libro de la Thermomix, "Imprescindible para la cocina", a la que le he dado mi toque personal. Pero si queréis o no tenéis estos robots, podéis hacerla al modo tradicional, amasando con vuestras manos directamente.

La verdad es que este dulce me ha sorprendido mucho. Tanto que ya tengo los ingredientes en casa para volverlo a preparar. Está muy bueno, queda jugoso y es ideal para desayunar o acompañar un café a media tarde. Además deja un olorcito muy rico en la casa cuando se está horneando. 


Ingredientes:

150 gr de leche
20 gr levadura fresca de panadería
50 gr de azúcar
50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
3 yemas de huevo
1/4 cucharadita de canela
nuez moscada al gusto
400 gr de harina de fuerza
4 cucharadas de pipas peladas
Crema de cacao el gusto

Ponemos en el vaso de la KitchenAid la mantequilla, el azúcar, la canela, la nuez moscada y la yemas y mezclamos hasta que queden cremosas.

Mientra tanto, calentamos ligeramente la leche, disolvemos en ella la levadura fresca y se la añadimos poco a poco a la mezcla anterior.

Ponemos ahora el accesorio amasador en la batidora y añadimos la harina poco a poco hasta que la masa se separe de las paredes del vaso y se empiece a formar una bola. Añadimos ahora las pipas de cucharada en cucharada para que se distribuyan bien por toda la masa.

Amasamos a velocidad baja durante unos minutos hasta que veamos que la masa queda elástica y no se pega a las manos. Hacemos una bola con ella, la ponemos otra vez en el vaso, lo tapamos con plástico y dejamos reposar unos 15 minutos a temperatura ambiente.


Ahora vamos a formar nuestro Babka. Lo primero es espolvorear un poco de harina en la encimera donde vamos a trabajar. Sacamos la bola de masa del vaso, la aplastamos bien con los dedos y ahora con el rodillo la extendemos formando un rectángulo. Tened en cuenta que el lado corto del rectángulo tiene que ser un poco más largo que el molde que vayáis a utilizar. Ahora ponemos la crema de cacao por encima, la cantidad que os guste, dejando sin untar un centímetro de masa en uno de los lados cortos del rectángulo.

Lo siguiente que hay que hacer es enrollar la masa, empezando por el lado corto untado y enroscando hacia el que está sin untar. Ahora, con un cuchillo bien afilado, cortamos el rulo a lo largo por la mitad y trenzamos las dos tiras que nos han salido.

Engrasamos un molde con un poco de aceite y ponemos nuestro babka en el interior. Tapamos con un plástico y dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doble su volumen.

Precalentamos el horno a 200ºC y horneamos durante unos 15 minutos, bajamos la temperatura a 180ºC y seguimos horneando 10 minutos más. Si veis que se tuesta mucho la parte de arriba tapad con un poco de papel de aluminio.

Una vez listo, sacamos del molde con cuidado y dejamos enfrían sobre una rejilla.


Os animo a que preparéis vuestro Babka con esta receta o con una de la del resto de mis compañeros del Desafío en la Cocina. Son todas deliciosas. 


jueves, 20 de noviembre de 2014

Roscas fritas


No se si a vosotros también os pasa, pero cada vez más, tengo la impresión de que el tiempo pasa sin darme cuenta. No, no. No es que me haya levantado filosófica esta mañana, es que ya está aquí de nuevo Desafío en la Cocina. 

En esta ocasión nos han propuesto preparar un dulce frito de España y además que no fuera típico de nuestra Comunidad Autónoma, en mi caso Madrid. Desde el principio lo tuve claro. Iba a preparar alguno de los dulces típicos del pueblo de mi madre, Talaván, que está en la provincia de Cáceres en Extremadura.

Después de darle alguna vuelta a si preparaba cañas, pestiños, floretas o roscas, las últimas ganaron la votación ya que son las que más nos gustan. Además como la que las sabe preparar es mi madre, la he contratado de pinche y las hemos hecho entre las dos. 

Seguro que pensáis que las roscas fritas se preparan en todas partes, pero seguro que en cada lugar siguen una receta diferente. Yo os presto la que utiliza mi familia. Espero que os guste.


Ingredientes (para 6 docenas aproximadamente)

300 gr de aceite de oliva
Un trozo de piel de limón
1 cucharadita de anises
La ralladura de la piel de un limón
300 gr de zumo de naranja
150 gr de anís
4 huevos
450 gr de azúcar
1 y 1/2 kg de harina
2 sobres de levadura
2 litros de aceite de girasol (para freír)

Ponemos el aceite en un cazo junto con los anises y la piel del limón y calentamos para que el aceite se aromatice. Dejamos enfriar completamente. (Este paso lo podéis hacer el día antes)


Ahora en un recipiente bastante grande ponemos todos los ingredientes, salvo la harina ya que la vamos a ir añadiendo poco a poco. Primero echaremos un kilo, nos untamos las manos con aceite de oliva y empezaremos a amasar. Hay que integrar bien todos los ingredientes y la masa debe quedar blanda pero que no se nos pegue a las manos para poder formar luego las rocas. Vamos añadiendo harina hasta que consigamos esa consistencia.

Una vez que nuestra masa esté lista, ponemos en una sartén el aceite y la calentamos. En mi caso utilicé primero un litro y fui añadiendo más a medida que se iba consumiendo.


Aquí es donde vuestro pinche de cocina entra en acción. Vosotros podéis ir formando las roscas e ir echándolas en la sartén y el pinche se encargará de ir dándoles la vuelta y sacándolas del fuego cuando estén listas. También podéis hacerlo al revés... cada uno que elija la tarea que más le guste.

Para formar las roscas se hace una bola, se mete el dedo por el centro y se estira hasta que tenga el tamaño que os guste (tened en cuenta que crecen un poco al freírlas). 

Una vez formada la rosca se echa en la sartén y se fríe por ambos lados el tiempo suficiente para que no quede cruda por dentro y hasta que tenga un color dorado. Para saber si la habéis frito suficiente tiempo partid la primera por la mitad y mirad que la masa del centro esté bien cocida. Tampoco es conveniente freírlas demasiado porque os quedarán grasientas y un poco duras.


Una vez que las saquemos de la sartén las colocamos en un colador o escurre-verduras para eliminar el aceite sobrante. Pasados unos minutos las colocamos en una bandeja y dejamos que se enfríen.

En casa nos gustan así, sin más decoración. Pero si queréis darles un toque más dulce, y ser fieles a la receta original, una vez escurrido el aceite las podéis rebozar en una mezcla de azúcar y canela. 

Y ya las tenéis listas para comer. Eso sí, no olvidéis repartirlas con vuestro pinche, no vaya a ser que se enfade y no os vuelva a ayudar más.


Si queréis ver las propuestas de mis compañeros y conocer otros dulces fritos típicos de España, pasad por la página Desafío en la Cocina.


lunes, 20 de octubre de 2014

Arroz caldoso con verduras


Otro mes que pasa y ya estoy aquí de nuevo con el Desafío en la Cocina. En esta ocasión nos han retado a preparar un arroz caldoso, el que nosotros quisiéramos y yo me he decidido por esta receta de arroz con verduras, ideal para todos los públicos.


Ingredientes para 4 personas

Para el sofrito:

70 gr de tomate triturado
70 gr de cebolla
2 dientes de ajo

Para el arroz:

100 gr de berenjena
100 gr de calabacín
100 gr de zanahoria
50 gr de espárragos verdes
100 gr de champiñones
50 gr de aceite de oliva
1/2 cucharadita de pimentón
1100 gr de agua
Sal al gusto
200 gr de arroz redondo
4 alcachofas de bote partidas en cuatro trozos
Azafrán al gusto
100 gr de judiones cocidos


Ponemos en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes del sofrito y trituramos 8 segundos, velocidad 6. Sacamos del vaso y reservamos.

Ahora ponemos en el vaso todas las verduras (menos las alcachofas) ya lavadas y partidas en trozos grandes. Troceamos 4 segundos a velocidad 5. Bajamos los restos que quedan pegados en las paredes del vaso y añadimos el aceite. Programamos 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

Pasado ese tiempo añadimos los ingredientes del sofrito que habíamos triturado previamente y programamos 10 minutos, 100ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara.


Incorporamos el pimentón, el agua y la sal y programamos otros 10 minutos, 100ºC, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Ya tenemos listo el caldo.

Ahora añadimos el arroz, las alcachofas y el azafrán. Programamos 13 minutos, 100ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara. Cuando falten 5 minutos para terminar la cocción del arroz añadimos los judiones por el bocal.

Verificamos el punto de sal y servimos inmediatamente para que el arroz no se pase y no absorba el caldo.


Si queréis ver el resto de propuestas de los integrantes de Desafío en la Cocina, pinchad aquí. Como todos los meses las propuestas de mis compañeros son geniales.


Y ya sabéis que el mes que viene toca desafío dulce. ¿Qué será, será...?

sábado, 20 de septiembre de 2014

Pastelitos Boston Cream


Pues ya se acabó el verano. Hemos retomado nuestras obligaciones. Volvemos al cole, al trabajo, al gimnasio... y como no, vuelve el Desafío en la Cocina. En esta ocasión las desafiadoras nos han propuesto una receta dulce con muchas posibilidades. Teníamos que preparar un Boston Cream. Podía ser el tradicional (tarta redonda con bizcocho, crema y chocolate) o una versión personal de ese postre. Yo me he decantado por unos pastelitos ideales para acompañar el café o como postre ligero para después de una buena comida. 

Vamos con el proceso:

Ingredientes para el bizcocho

1 bote de leche condensada pequeño (370 gr)
120 gr de harina
4 huevos
50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
3/4 de sobre de levadura

Lo he preparado con la Thermomix.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Mezclamos en un bol la levadura y la harina y reservamos.

Ponemos en el vaso la leche condensada y vamos añadiendo los huevos de uno en uno batiendo a velocidad 3 1/2, unos 7 segundos cada huevo.

A continuación añadimos la mantequilla y programamos 40 segundos velocidad 3 1/2. Si veis que quedan trocitos podéis batir un poco más.

Ahora tamizamos los ingredientes secos y programamos 30 segundos a velocidad 2 1/2.

Engrasamos un molde con mantequilla y harina o con spay desmoldante y vertemos sobre el la mezcla anterior. Yo use un molde redondo de 20 cm.

Horneamos durante 30 minutos a 180ºC.

Dejamos enfriar hasta que el molde no queme, pero que todavía este tibio y desmoldamos para que termine de enfriarse sobre una rejilla. Yo lo hice de una día para otro y una vez frío lo envolví en film y lo metí en la nevera hasta el día siguiente.


Ingredientes para el ganaché

150 gr de chocolate con leche
100 ml de nata líquida para montar
1 pizca de sal

Partimos en chocolate en trozos pequeños y los colocamos en un bol. 

Ponemos la nata líquida en un cazo junto con la sal y calentamos sin que llegue a hervir. Echamos esta mezcla sobre el chocolate y vamos removiendo hasta que se deshaga completamente. Dejamos que se enfríe para poder usar la manga pastelera. Yo lo dejé de un día para otro.


Ingredientes para la crema pastelera

2 yemas
1/4 litro de leche
3 cucharadas de azúcar
1 ml de vainilla en pasta 
1 cucharada de maicena

Ponemos todos los ingredientes en una cazuela y los batimos bien con la batidora. Ponemos la mezcla a fuego lento y sin dejar de remover lo calentamos hasta que espese. Pasamos a un bol, lo tapamos con papel de aluminio de tal forma que quede pegado a la crema (así no hará costra) y dejamos enfriar. También la hice de un día para otro.


Empezamos ahora con el montaje de los pastelitos.

Cortamos el bizcocho en láminas finas y con un cortador de galletas redondo del tamaño elegido hacemos los círculos. Necesitamos dos para cada pastelitos. Ahora con un cortador más pequeño cortamos el centro de la mitad de nuestros círculos por lo que nos quedarán una especie de anillos.

Untamos una finísima capa de crema pastelera en los círculos grandes y los tapamos con los anillos procurando cuadrar bien los bordes. Ponemos la crema pastelera que nos queda en una manga pastelera y rellenamos los huecos centrales hasta el borde, sin que rebose. 

Para finalizar metemos el ganaché de chocolate en una manga pastelera a la que habremos puesto la boquilla elegida y decoramos a nuestro gusto. Metemos los pastelitos en la nevera hasta que los vayamos a comer para que se asienten bien y no se nos desmonten al comerlos.

Si queréis ver las recetas y presentaciones del resto de mis compañeros del grupo Desafío en la Cocina pinchad aquí.


El mes que viene otro Desafío que será salado. ¿Qué nos propondrán? 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...